Desayunos
Desayunos de días laborables que se resuelven en veinte minutos
La mañana de un día laborable no suele dejar mucho margen para pensar el desayuno. Por eso conviene tener a mano combinaciones que funcionen sin recetas largas: avena remojada desde la noche anterior, tostadas con queso fresco y tomate, huevos revueltos con hierbas del patio o una fruta cortada con semillas. La clave está en preparar algunos componentes con antelación y reservarlos en la heladera para armar el plato en pocos minutos. También importa ajustar las porciones según el hambre real de cada mañana y no copiar desayunos pensados para otras rutinas.
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